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Los problemas
para quedarse dormido y mantener el sueño sin despertares
durante toda la noche, se denomina insomnio.
Si es usted
un insomne, el trastorno no sólo es una molestia nocturna
sino que repercute en su etapa de vigilia, ya que una noche
de mal dormir provoca somnolencia diurna y con seguridad, al
día siguiente tendrá problemas de concentración
para realizar sus actividades laborales o académicas.
La comprensión
del insomnio nos enfrenta a un interesante puzzle. Está
claro que si hay problemas para dormir bien en la noche, con
seguridad su efecto en la vigilia será somnolencia diurna.
No obstante cabe preguntarse ¿Por qué esas dificultades
para conciliar el sueño y/o mantenerlo durante toda la
noche?
Recientes
avances en la comprensión de los componentes diurnos
y nocturnos del insomnio, han abierto más posibilidades
para que la medicina del sueño ayude, en forma más
efectiva, a las personas aproblemadas con este trastorno.
Tipos
de Insomnio
El
insomnio afecta a personas de todas las edades por una o dos
noches. Algunas veces puede prolongarse por semanas, meses,
e incluso años.
Insomnio
Transitorio
Es
la incapacidad para quedarse dormido o dormir bien por unos
pocos días. Las causas de este tipo de insomnio, en general
son; demasiada excitación, tensión y estrés.
Los niños, por ejemplo, la noche previa a volver al colegio
después de las vacaciones de verano, tienen problemas
para quedarse dormidos.
Ocurre lo
mismo, si al día siguiente tienen alguna prueba importante
o deben participar como integrantes de algún evento deportivo.
Los adultos, padecen este insomnio la noche previa a una reunión
importante de negocios o luego de una discusión no resuelta
con el cónyuge. Muchas personas tienen problemas para
dormir cuando alojan fuera de casa, especialmente si han viajado
a otro país y atravesado varias zonas con husos horarios
diferentes. Puede interrumpir temporalmente nuestra capacidad
para quedarnos dormidos al acostarnos, un vigoroso entrenamiento
deportivo si se ha realizado unas cuatro horas antes de irse
a la cama. Del mismo modo, si padecemos alguna enfermedad infecciosa
tendremos problemas para iniciar el sueño y mantenerlo
durante la noche.
Insomnio
de corto plazo
En
los períodos de estrés laboral o si tenemos gran
cantidad de problemas familiares o de relaciones interpersonales,
es posible que se padezca de insomnio por unas dos o tres semanas.
Cuando la situación estresante se ha resuelto o la persona
se acomoda a ella, el sueño retorna a su normalidad.
Insomnio Crónico
Más
de 35 millones de norteamericanos se quejan de insomnio crónico.
Es decir duermen mal casi todas las noches.
La mayoría
de los insomnes se preocupa por su mal dormir. sin embargo,
no es lo mejor preocuparse en exceso, preguntándose cuál
podría ser la causa del trastorno de sueño. De
acuerdo a un estudio a nivel nacional realizado en los Estados
Unidos por la "Association of Sleep Disorders Centers",
algunas afecciones físicas, tales como desórdenes
respiratorios o de la actividad muscular, son la causa de más
de la mitad de los casos de insomnio persistente.
¿Qué
causa el Insomnio? ¿Cómo combatirlo?
En
general, el insomnio es el síntoma de otro problema de
salud, como fiebre o dolor de estómago. No obstante,
puede ser causado por muchos factores.
Factores
psicológicos.
•
Vulnerabilidad al Insomnio.
Algunas personas están más predispuestas que otras
a experimentar insomnio durante sus períodos de estrés,
así como otras tienen predisposición al dolor
de cabeza o a las indigestiones.
El hecho de conocer el problema, puede ser de gran utilidad
para enfrentar los ataques de insomnio.
•
Estrés
Persistente.
Algunos problemas. como por ejemplo, desavenencias matrimoniales,
un niño con una afección crónica o un trabajo
poco satisfactorio con frecuencia contribuyen a gatillar insomnio.
Las personas que tienen estos conflictos pueden lograr ayuda
a través de consejería familiar o con un psicólogo,
para lograr una nueva perspectiva en el manejo de sus continuos
conflictos y de este modo, ejercer más control sobre
ellos.
•
Problemas
psiquiátricos.
El insomnio, en especial aquel con despertares más temprano
de lo que la persona desea, es uno de los síntomas más
comunes de la depresión.
Las personas
que padecen ansiedad, esquizofrenia y otros desórdenes
psiquiátricos pueden experimentar insomnio y dormir muy
mal.
El tratamiento
de la afección psiquiátrica subyacente, con frecuencia
incluye farmacoterapia y psicoterapia lo que puede ayudar a
mejorar la calidad del sueño.
Estilo
de Vida
• Empleo
de Estimulantes.
Ingerir cafeína muy cerca de la hora de acostarse, aún
cuando no interfiera con el inicio del sueño, puede gatillar
despertares durante la noche. La nicotina es otro estimulante,
a los fumadores les cuesta más quedarse dormidos que
a los no fumadores. Por otra parte, los ingredientes de algunos
fármacos recetados para perder peso, asma y resfríos,
pueden interferir con el sueño.
•
Ingesta
de alcohol.
Una copa de licor aunque puede ayudar a inducir el sueño,
lo hace más frágil e induce despertares nocturnos.
•
Horario
Errático.
Los trabajadores que hacen turnos nocturnos o rotativos (son
personas que trabajan en un horario no tradicional, por ejemplo
durante la noche y rotan al día por una semana) junto
a las personas que tienen el hábito de acostarse más
tarde los fines de semana, están más predispuestos
a experimentar problemas de sueño.
El
mantenimiento de un horario regular en las horas de acostarse
y levantarse puede ayudar a programar nuestro organismo para
que duerma a horas determinadas y se mantenga despierto en otras.
•
Vida sedentaria.
Las personas que llevan un estilo de vida muy sedentario, con
poca actividad física y movimiento, pueden experimentar
insomnio debido a que permanecen demasiado inactivas durante
el día.
•
Insomnio
Aprendido.
Las personas que duermen mal durante períodos de estrés
están predispuestas a preocuparse mucho sobre su capacidad
para funcionar bien durante sus actividades diurnas. Por ésto
mismo, deciden intentar dormir lo mejor posible durante la noche.
Desafortunadamente, este esfuerzo las conduce a estar totalmente
despiertos por más tiempo, cuando se acuestan. Asimismo,
durante su prolongado alerta comienzan a dar vueltas por su
cabeza, pensamientos y preocupaciones.
Además,empiezan
a realizar una serie de actividades en el dormitorio-ponerse
el piyama, prender la lámpara del velador, acomodar las
frazadas- que posteriormente se convierten en "claves"
que fomenten su período de alerta.
De este
modo las personas con trastornos del dormir, cuando se acuestan
e intentan conciliar el sueño de inmediato y no lo logran,
pueden dormirse muy rápido cuando no lo intentan en ocasiones
no adecuadas -mientras leen el diario, ven la TV, o conducen
su auto, por ejemplo. Incluso unas pocas noches de mal dormir
por un mes puede ser suficiente para mantener el ciclo de sueño
deficitario y continuas preocupaciones por dormir mal. El tratamiento
para este tipo de insomnio trata de mejorar los hábitos
de sueño y calmar la ansiedad que los acompaña.
•
Mal uso
o abuso de píldoras para dormir.
Si se utilizan todas las noches, puede que estos fármacos
dejen de ser efectivos al cabo de unas pocas semanas. Cuando
se interrumpe su empleo en forma repentina, sin embargo, el
sueño empeora. Este problema puede aminorarse al ir bajando
de a poco las dosis. Es conveniente que el médico supervigile
tanto la prescripción como este último procedimiento.
•
Factores
Medioambientales
- Ruido.
Del tráfico de la calle, aviones, televisión y
otros ruidos pueden alterar el período de sueño
aún cuando
la persona que duerme no se despierte con ellos.
-
Luz.
La luz se filtra por los párpados incluso cuando tenemos
los ojos cerrados.
•
Enfermedades
físicas
-
Desórdenes respiratorios.
Ciertas alteraciones de la respiración pueden provocar
repetidas interrupciones de la misma durante el sueño.
Estos eventos pueden despertar a una persona una docena o cientos
de veces por noche. Dichas pausas respiratorias pueden ser cortas
-aproximadamente 10 segundos- y la persona no las recuerda al
día siguiente. No obstante, tales eventos producen un
sueño inquieto. Las interrupciones severas de la respiración
durante el sueño (apnea del sueño) incluso pueden
observarse en personas que respiran en forma normal durante
el día
La excesiva
relajación de los músculos del aparato respiratorio
o problemas en los centros cerebrales que controlan la respiración,
ocurren algunas veces durante el sueño
Estas interrupciones
respiratorias se hacen más comunes a medida que la persona
envejece. La mayoría de ellas son leves y no requieren
de tratamiento, pero es aconsejable evitar las píldoras
para dormir, pues éstas empeoran los problemas respiratorios.
Los casos
severos de apnea del sueño tienen una eficaz terapia
conocida como Presión positiva continua de Flujo Aéreo
C-PAP. Este tratamiento mantiene despejadas las vías
respiratorias superiores gracias a un flujo aéreo continuo
que pasa a través de una máscara colocada sobre
la nariz y boca, durante el sueño.
•
Movimiento
periódico de las piernas.
Contracciones musculares breves pueden causar brincos de las
piernas que duran un segundo o dos y pueden ocurrir algunas
veces cada 30 segundos (con frecuencia por una hora o por tiempos
más prolongados), varias veces por noche. Tales movimientos
pueden ocasionar micro despertares cada noche, lo que se traduce
en un sueño muy inquieto.
El movimiento
periódico de las piernas se hace más frecuente
y severo a medida que las personas envejecen.
El tratamiento
de esta alteración incluye la prescripción de
píldoras para dormir, analgésicos, ejercicios
durante la tarde, un baño de tina caliente, o una combinación
de todas estas terapias.
La prescripción
de suplementos de hierro puede ayudar a las personas que tienen
deficiencias de este mineral, en especial si están experimentando
movimientos periódicos de piernas durante la noche.
•
Actividad
cerebral de vigilia que persiste durante el sueño.
En los exámenes nocturnos de la actividad cerebral se
ha observado que muchas personas con quejas de tener excesiva
luz en la noche o que dicen dormir muy mal y amanecer cansados,
presentan una incapacidad de lograr etapas de sueño profundo.
•
Reflujo
Gastroesofágico.
La devolución de alimentos desde el estómago al
esófago, puede despertar a una persona varias veces por
noche. Cuando este reflujo ocurre durante el día, la
posición erguida y la capacidad de tragar otra vez estos
contenidos o botarlos, en general despeja de materiales irritantes
al esófago. Durante el sueño la capacidad de tragar
es menor y la posición acostada hace que este reflujo
irritante haga toser y la persona despierte semi-ahogada. Si
este es el problema, la acción adecuada es levantar la
cabecera de la cama unos cuantos centímetros (10 a 15),
o dormir semi-reclinado con almohadones.Existe tratamiento medicamentoso
que alivia este problema.
•
Dolor.
Afecciones como la artritis, artrosis, angina, dolor de espalda,
fibromialgia y cefaleas pueden alterar el sueño y las
horas de vigilia. En algunas ocasiones, un cambio en la posición
de las almohadas, un colchón adecuado, y desarrollar
conductas que promuevan el sueño, pueden aliviar el dolor.
Es importante visitar al médico para una terapia si el
dolor es muy fuerte.
Cuando
buscar ayuda.
Si
usted nota que tiene problemas para dormir por más de
un mes y que ésto interfiere con su desempeño
y funciones durante la vigilia, visite al médico o pida
una cita con un especialista en medicina del sueño. Su
historia médica, un examen físico y test de laboratorio
-función hormonal, por ejemplo-pueden ayudar a identificar
las causas de sus problemas. Su cónyuge y otros miembros
de su familia pueden entregar al médico valiosa información
sobre su etapa del sueño, por ejemplo si usted ronca
muy fuerte o tiene un sueño muy inquieto. Debe indicarle
al médico si su insomnio repercute en la vigilia con
somnolencia , depresión y de qué modo afecta su
vida diaria.
En muchas
ocasiones el insomnio puede aminorarse mediante estrategias
educativas e informativas. Algunas personas en forma natural
duermen menos que otras, y por tanto se debe abando?nar el erróneo
concepto de que todos necesitamos ocho horas de sueño.
Una buena información sobre hábitos que promuevan
el sueño puede ayudar a muchas personas que duermen mal.
En otros casos, la prescripción de medicamentos y la
evaluación en un Instituto del Sueño puede ser
lo adecuado.
En un centro
especializado en desórdenes del sueño se realiza
una evaluación que incluye llevar un diario de sueño.
En éste, la persona debe anotar sus hábitos de
sueño y vigilia por una o dos semanas. En estos centros
especializados los pacientes son sometidos a evaluaciones especializadas,
como exámenes psicológicos.
Ayudan
las píldoras para dormir?
El
empleo de estos medicamentos promueve el sueño profundo
y puede mejorar el alerta al día siguiente. Pero este
alivio del problema es temporal, ya que estas píldoras
no curan el mal dormir ni el insomnio. En algunos tipos de insomnio,
por ejemplo aquellos asociados a desórdenes respiratorios,
estos fármacos pueden ser peligrosos.
El insomnio
requiere de un diagnóstico acertado y las opciones de
tratamiento deben discutirse con el médico. La auto-medicación
de fármacos para dormir no es adecuada.
•
Las píldoras
para dormir ayudan en los siguientes problemas.
- Jet Lag.
Los cambios en el horario del sueño y la hora de levantarse
puede gatillar tanto insomnio como somnolencia diurna. Por una
o tres noches, mientras el organismo se ajusta a los cambios
de zonas horarias, tomarse una píldora para dormir mejora
el sueño y minimiza la fatiga diurna.
-
Cambios en horario de turnos laborales.
Como un medio de prevenir el llamado "jet lag laboral"
los trabajadores pueden tomar algunas veces píldoras
para dormir que les facilitan conciliar el sueño, por
una o tres noches luego de un cambio de turno, por ejemplo del
día a la noche.
Estos medicamentos
son muy útiles siempre y cuando estén prescritos
por el médico en las etapas de estrés agudo, para
prevenirlo, en el insomnio crónico y en algunas afecciones
médicas, por ejemplo en los movimientos periódicos
de piernas.
Buenos
hábitos de sueño.
Esta
guía puede serle útil para aliviar sus problemas
de sueño y promover un buen dormir.
•
Levántese
a la misma hora todos los días.
•
Acuéstese
sólo cuando sienta sueño.
•
Establezca
algún ritual previo al sueño, que lo relaje. Por
ejemplo darse un baño caliente, ingerir una comida liviana
o 10 minutos de lectura.
•
Haga ejercicio
en forma regular. El ejercicio vigoroso realícelo en
la mañana, al menos seis horas antes de irse a la cama.
Ejercicios suaves como estirarse, hacer flexiones y caminar,
efectúelo al menos cuatro horas antes de acostarse.
•
Mantenga
un horario regular para comer, tomar medicamentos, hobbies y
otras actividades. Todas ellas mantienen ajustado a la hora,
nuestro reloj biológico interno.
•
Evite la
ingesta de cafeína seis horas antes de irse a la cama.
No beba alcohol, si está soñoliento. Incluso una
pequeña dosis puede tener un efecto potente si se está
muy cansado-.
•
Evite fumar
antes de irse a acostar.
•
Si duerme
siesta, hágalo a la misma hora todos los días.
•
Evite la
ingesta de píldoras para dormir. Gran cantidad de médicos
evita prescribirlas por largos períodos (más de
tres semanas). No mezcle el alcohol con las píldoras
para dormir.
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