• Boletínes de Prensa.-
Aquí ud. podrá leer los articulos más destacados de los distintos temas relacionados a los transtornos del sueño.

Narcolepsia, esperanza de una cura.
A ser Insomne también se aprende
Pesadillas. Cuando el terror impide dormir.
Problemas del sueño, post vacaciones.
Las tristes noches del insomne.
Dolencia del siglo XXI.
Libro Medicina del Sueño.
Síndrome del sueño insuficiente.
El Insomnio cuesta billones.
El Drama del pánico nocturno.
Parálisis del sueño,terror al amanecer.


  NARCOLEPSIA. ESPERANZAS DE UNA CURA

-El descubrimiento del neurotransmisor hipocretina/orexin involucrado en los síntomas de la narcolepsia, abre nuevos caminos hacia la cura definitiva de este trastorno del sueño incapacitante que tiene desvastadores efectos psicosociales en sus víctimas, principalmente adolescentes y adultos jóvenes. La narcolepsia, severo trastorno del sueño es bastante frecuente. Afecta a un 0.03 al 0.1 de la población general. Según informes de clínicas de sueño de Norteamérica es la segunda causa de severa somnolencia diurna después de la apnea obstructiva del sueño. Estudios epidemiológicos señalan una incidencia de 0.2 a 1.6 por mil en los países europeos, Japón y Estados Unidos. Es un trastorno subdiagnosticado debido a la tardanza de los pacientes en consultar a un especialista. Un gran porcentaje lo hace muchos años después del inicio de los síntomas, considerando como no patológica a la severa somnolencia diurna que padecen. Un estudio reciente demostró que la mayoría de estos enfermos consultaba 14 años después del comienzo de la enfermedad.

CASO CLÍNICO DECIDOR

El caso de Leticia P. joven secretaria de 26 años ejemplifica este subdiagnóstico. Al entrar en la adolescencia comenzó a padecer una extraña somnolencia diurna. A los 16 experimentó crisis bruscas de sueño durante el día. Se dormía en clases, lo que dificultó sus estudios. Soñaba con ir a la universidad, pero la somnolencia y las crisis de sueño la obligaron a elegir una carrera corta, secretariado,que duraba dos años. Su experiencia laboral fue traumática. Obtuvo un trabajo a los 20 años, pero en horas de oficina empezó a desmayarse. En estos episodios caía al suelo, golpeándose las rodillas con una aparente pérdida de conocimiento. Debió renunciar. Luego se casó y tuvo un hijo. Logró otro trabajo a los 24, pero los desmayos y las crisis de sueño se hicieron más frecuentes. Consultó a un médico general quien sospechó de una posible epilepsia, derivándola a un neurólogo quien la descartó . Renunció al trabajo pero los desmayos se hicieron más frecuentes en casa. Ocurrían cuando experimentaba emociones fuertes por eventos negativos o positivos, como enfermedades de su hijo o celebración de fiestas por cumpleaños y aniversarios de boda. Estos desvanecimientos le impedían trabajar en una oficina y realizar sus labores domésticas. Su relación conyugal empezó a deteriorarse. Consultó a otro neurólogo. Este la derivó a un especialista en medicina del sueño quien luego de efectuar exámenes especializados diagnosticó narcolepsia. Fue tratada con metilfenidato y antidepresivos tricíclicos que mejoraron los síntomas de somnolencia diurna, disminuyendo la frecuencia de desmayos, síntomas típicos de una cataplejia. Al año, Leticia volvió a trabajar por medio día en una oficina logrando una adecuada reinserción social y mejorando además su relación conyugal.

ENFERMEDAD DRAMÁTICA

"La narcolepsia es una enfermedad dramática señala el doctor Walter Avdaloff, neurólogo y especialista en medicina del sueño. No sólo incapacita al paciente en el área laboral y relaciones interpersonales sino que los hace más propensos a los accidentes de trabajo y de tránsito. Los síntomas principales son severa somnolencia diurna y una etapa del sueño REM (sueño paradójico con movimiento rápido de los ojos) anormal que se traduce en cataplejia, alucinaciones hipnogógicas y parálisis del sueño. En general, los enfermos manifiestan uno solo o una mezcla de los mismos que se presentan, algunas veces, acompañados de conductas automáticas y sueño nocturno fragmentado. La enfermedad afecta por igual a hombres y mujeres, aunque se observa una mayor incidencia en el sexo masculino. " Síntoma aterrador es la parálisis del sueño. El paciente despierta y es incapaz de moverse y hablar por unos cuantos minutos. Las alucinaciones hipnogógicas consisten en visiones oníricas auditivas o visuales, al despertar. La cataplejia, que es la única característica de narcolepsia y permite diagnosticarla claramente, consiste en una disminución del tono muscular voluntario. Es un equivalente patológico de la atonía que acompaña al sueño REM o paradójico. Sobreviene en episodios repentinos y el paciente en casos severos, puede desplomarse en el suelo. La cataplejia es gatillada por emociones fuertes como risa excesiva, explosiones de rabia o por un evento sorpresivo que cause impacto emocional. Aún se ignora su etiología precisa, comenta el doctor Avdaloff. Se sospecha , sin embargo, que la narcolepsia se relaciona con fallas genéticas y es una enfermedad familiar . Se ha comprobado una asociación con el haplotipo HLA DR2, DQ1 pero falta más investigación pues se piensa que hay otros factores del medio ambiente y genéticos implicados. Se diagnostica con polisomnografía del sueño y test de latencias múltiples el cual confirma si la severa somnolencia diurna corresponde a una narcolepsia, diferenciándola así de las asociadas a la apnea obstructiva y a otras alteraciones del sueño. El tratamiento incluye farmacoterapia, terapia conductual e higiene del sueño cuyos objetivos principales son controlar la excesiva somnolencia diurna. Se utilizan fármacos psicoestimulantes, entre ellos el modafinil que es un agente selectivo que promueve la vigilia, Para la cataplejia se emplean antidepresivos tricíclicos que aminoran la frecuencia de los ataques y su severidad.

OREXIN. CAMINO DE ESPERANZA

Estudios científicos recientes han demostrado que la hipocretina/orexin, un neurotransmisor descubierto hace poco, cuyos receptores están ubicados en las neuronas del hipotálamo, se asocia con la modulación del sueño y está estrechamente ligado a la narcolepsia, remarca el doctor Avdaloff. El descubrimiento del orexin es esperanzador para los enfermos de narcolepsia, pues ha dado lugar a la formulación de nuevos fármacos que restauren el desequilibrio de los receptores de orexin y norepinefrina y otros sistemas de neurotransmisores involucrados en el control del ciclo sueño-vigilia y el alerta, Por el momento se cuenta con el modafinil un nuevo fármaco (no es anfetamina) que actúa estimulando neuronas y receptores de hipocretina/orexin y otras poblaciones neuronales del hipotálamo, las que a su vez activan los sistemas cerebrales del alerta. Sin embargo, hay que mejorar este medicamento pues actúa por períodos cortos y produce ansiedad e insomnio. En la actualidad, existe la certeza de que ha comenzado una nueva era en el tratamiento de la narcolepsia cuya cura definitiva puede encontrarse en las dos primeras décadas del siglo XXI.

Santiago, Marzo 2001, Instituto del sueño Neurodiagnos.

Volver menú

Donwload PC archivo word 17k.


A SER INSOMNE TAMBIEN SE APRENDE

- Un grupo de la población predispuesto genéticamente al hiperalerta nocturno y con una personalidad que tiende a la preocupación anticipatoria por el "cómo voy a dormir" aprende a ser insomne.
-La gama de tratamientos para combatir el insomnio aprendido o psicofisiológico, incluye entre otras, técnicas de relajación, meditación y el empleo de la hormona del sueño, la melatonina.


El insomnio es un trastorno del sueño muy común en el mundo industrializado.Recientes estudios de prevalencia señalan que alrededor de un 35 por ciento de la población general muestra problemas para iniciar y mantener el sueño.
La evidencia científica demuestra que el insomnio en muchos casos no se trata pues el paciente, al ignorar la importancia para la salud que conlleva el dormir bien, no consulta al médico por este motivo. Asimismo, en un chequeo de salud rutinario, los facultativos de atención primaria no incluyen al insomnio como un trastorno importante que puede alterar la salud.
Una medición realizada por Gallup en 1995, en los Estados Unidos titulada El Sueño en América, demostró que un 70 de los pacientes con insomnio crónico nunca había confesado su problema al médico general quien tampoco se los había preguntado.
Hay diversos tipos de insomnio, señala el neurólogo y especialista en medicina del sueño, doctor Walter Avdaloff,siendo frecuente el psicofisiológico o insomnio aprendido. De acuerdo a datos extraídos de un extenso estudio realizado en clínicas de sueño estadounidenses se estima que, aproximadamente, lo padece un 15 por ciento de la población atendida en estos centros.
En este tipo de alteración del sueño prevalecen dos factores. Uno es el genético que predispone a determinadas personas a un sueño poco profundo lo que se denomina alerta fisiológico incrementado. Estas personas, ante situaciones de estrés tienden a responder con hiperalertas continuados. Este fenómeno, unido a un perfil de personalidad tenso e insatisfecho con represión de emociones y negación de problemas, entre ellos el hecho de que están experimentando estrés y tensión, los lleva a manifestar una excesiva preocupación anticipatoria diurna de "cómo van a dormir esa noche". Tal preocupación genera en ellos tensión permanente, la que, llegada la hora de acostarse, les impide dormir. Por otra parte, asocian el insomnio gatillado por estrés a rutinas previas a acostarse como lavarse los dientes, cepillarse el pelo, y su propia cama. En muchas ocasiones duermen bien en casa de amigos y parientes, pero nunca en su dormitorio.
Podríamos decir, remarca el doctor Avdaloff, que el síntoma esencial del insomnio psicofisiológico es un paciente con la atención enfocada durante todo el día, en su incapacidad para dormir. Estas personas se quejan con frecuencia de una enorme dificultad para conciliar el sueño y un mal desempeño en sus labores durante la vigilia. Muestran tensión somatizada y dolores de cabeza.
Lo curioso es que estos insomnes incapaces de conciliar el sueño en la noche, muestran gran facilidad para quedarse dormidos en el día cuando no deben.Son los típicos personajes que se duermen en el cine, en una conferencia, en una reunión de trabajo o en un viaje en bus.
La medicina del sueño ha delineado eficaces tratamientos para este insomnio. Entre ellos destacan técnicas conductuales como la relajación progresiva muscular, meditación, respiración controlada, terapia conductual cognitiva y reducción del sueño. Esta última consiste en acortar el período de sueño para que el paciente se acostumbre a utilizar su cama sólo para dormir.
La farmacoterapia incluye la ingesta de hipnóticos no benzodiazepínicos los que se prescriben en forma paralela a la terapia conductual, pero sólo una o dos veces a la semana. Este tratamiento debe aplicarse solo por 1 o 2 meses, lapso en que el paciente aprende nuevas técnicas conductuales de manejo de su insomnio.
Los últimos hallazgos en torno al tratamiento evidencian que el empleo de melatonina, la hormona del sueño permite superar rápidamente el tenaz insomnio aprendido.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 14k.


PESADILLAS
Cuando el terror impide dormir

Una encuesta reciente efectuada en los Estados Unidos indagó sobre los hábitos de sueño en 5.600 personas entre 15 y 93 años descubriendo que 1.100 individuos se quejaban de insomnio. . De estos un 18.3 por ciento culpó a las pesadillas de ser la causa principal de sus dificultades para obtener un sueño reparador.

Se cataloga a las pesadillas como sueños de ansiedad o ataques de ansiedad en los sueños y están clasificadas en el catálogo internacional como parasomnias del sueño REM, informa el neurólogo y especialista en medicina del sueño, doctor Walter Avdaloff.

Aunque son muy comunes en la infancia -agrega- su frecuencia disminuye con los años. Sin embargo, para algunos individuos se convierten en un problema crónico. Se estima que
Alrededor de un 5 por ciento de la población adulta padece pesadillas dos o más veces por semana.

TRAUMA Y PESADILLAS

El caso de Ana María V. ilustra la gravedad de este trastorno del sueño. La paciente de 30 años de edad, recién casada, consulta por frecuentes despertares en la noche debido a espantosas y terroríficas pesadillas. Sus malos sueños habían comenzado hace siete años, luego de quedarse encerrada en un ascensor durante varias horas por un apagón provocado por un fuerte temblor. Esta situación produjo en ella gran angustia la que gatilló los ataques de ansiedad en sueños. Siguió una terapia psicológica para borrar el traumático episodio, la que disminuyó la frecuencia de sus pesadillas por un par de años. Después de su matrimonio los malos sueños habían retornado y los tenía 3 a 4 noches por semana. Se despertaba con un intenso miedo, muy angustiada y como presintiendo que algo muy malo le iba a suceder. Permanecía despierta por un largo rato y le costaba volverse a dormir. La trama del sueño era siempre la misma. Un hombre maligno la atacaba intentando estrangularla.. Ella despertaba justo cuando el individuo le estaba provocando una severa sofocación. La falta de sueño interfería con su desempeño en el trabajo e incluso en su relación de pareja.

La paciente confesó al especialista que su esposo creía que ella padecía un trastorno mental. Se le realizó una polisomnografía de sueño para descartar apnea obstructiva y terrores nocturnos. El examen permitió diagnosticar un cuadro crónico de pesadillas debido a estrés post-traumático. Se la sometió a farmacoterapia y se la derivó a un psicólogo para realizar conjuntamente una terapia conductual de desensibilización. Al cabo de 5 meses de tratamiento la frecuencia de las pesadillas disminuyó. En la actualidad Ana María ha superado su problema logrando, asimismo, una buena comunicación con su marido y un buen desempeño en su trabajo.

TRASTORNO DE LOS ARTISTAS

La investigación clínica ha descubierto que la mitad de los adultos que padece pesadillas son individuos dotados de gran creatividad, en general personas del mundo de las artes. El otro 50 por ciento padece algún trastorno psicológico. Puede ser una personalidad esquizoide o limítrofe, pacientes con depresión mayor y esquizofrénicos, informa el doctor Avdaloff.

Las pesadillas, asimismo, son muy comunes en personas con desorden de estrés post-traumático, apnea del sueño y en los enfermos de Parkinson.

Un estudio realizado en estudiantes universitario de la ciudad de San Francisco, luego del terremoto de 1988 mostró que un 40 por ciento de la muestra reportaba pesadillas frecuentes comparados con el 5 por ciento de los estudiantes de Arizona que no conocían los terremotos. Un estudio similar se realizó luego del Huracán Andrew que azotó La Florida. Entre las víctimas de esta catástrofe se detectó un mayor porcentaje de pesadillas que entre los residentes del norte de Miami, lugar por el cual no pasó la tormenta. Esto demuestra que el desorden de estrés post-traumático gatillado por la experiencia de grandes desastres naturales, es causa importante de pesadillas.

En estos momentos se está indagando cuál podría ser la base Biológica de las pesadillas. Algunos investigadores sugieren que pueden deberse a desequilibrios de cuatro neurotransmisores. Pueden ser causadas por un aumento del nivel de acetilcolina y dopamina o a una disminución del nivel de norepinefrina y serotonina.

No obstante, aún falta mucho por investigar para saber su etiología exacta. Por el momento la medicina del sueño posee buenos tratamientos para aminorar su frecuencia e incluso hacerlas desaparecer para que el paciente logre obtener un sueño reparador que le permita un buen desempeño en la etapa de vigilia.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 24k.


¿PROBLEMAS DE SUEÑO POST VACACIONES?
Alerta con el Síndrome de la Fase retardada.

Gran cantidad de familias chilenas está preocupada por los problemas de sueño de sus hijos escolares que muestran graves dificultades para dormirse y levantarse temprano. La causa del problema reside en que niños y adolescentes alteran su ciclo sueño vigilia por hábitos irregulares de sueño durante las vacaciones.

El caso de Javiera P. de 12 años es ilustrativo. Durante los dos meses de vacaciones alteró sus hábitos de sueño tanto en la playa como en su hogar de Santiago. Todos los días se reunía con un grupo de 10 amigos y amigas de su barrio, para jugar al "rol" y conversar, turnándose las casas de los niños para estas reuniones. Otras veces "chateaban" por Internet en grupo. En un principio las reuniones duraban hasta medianoche. En febrero las prolongaron hasta las dos y media de la madrugada, acostándose a las tres.. Al día siguiente dormían hasta las 2 de la tarde. Llegó Marzo y los niños presentaron insomnio severo la noche anterior al día de clases , durmiendo apenas 3 o 4 horas. La mayoría se quedó dormido en sus escritorios.
Javiera continuó con insomnio severo por más de 10 días durmiendo siestas de tres o cuatro horas. Sus padres la llevaron al especialista quien recomendó medidas de higiene del sueño aconsejando siestas de sólo una hora, con el fin de regularizar su ciclo de sueño.
Este caso real es preocupante ya que los síntomas de insomnio de los niños y en especial los experimentados por Javiera, pueden ser la antesala del inicio del "síndrome de la fase retardada del sueño" que comienza habitualmente en la adolescencia como le ocurrió a Pedro S. universitario de 20 años. En cuanto terminaba el año de estudios, comenzaba a trasnochar hasta las 3 de la mañana. Durante las vacaciones se divertía de lunes a domingos y se acostaba al amanecer, durmiendo hasta las 14 horas. Hoy está en tratamiento con un especialista pues padece una forma severa del síndrome de la fase retardada.


BÚHOS PATOLÓGICOS


No fue hasta los años 70' que la medicina del sueño catalogó como un trastorno severo la conducta de algunos individuos, popularmente llamados "búhos", caracterizada por iniciar sus actividades pasado el mediodía, prolongándolas hasta altas horas de la madrugada. Se denominó a esta alteración como "Síndrome de la fase retardada del sueño" cuyo síntoma principal es la incapacidad crónica y biológica para funcionar de acuerdo al horario del medio ambiente y al exigido por la sociedad moderna.
Se estimaba que la alteración era congénita, pero hoy se ha comprobado que puede aparecer en niños y adolescentes predispuestos, debido a hábitos de sueño-vigilia desordenados. En especial al hecho de acostarse muy tarde.


SECUELAS: DETERIORO DE LA ATENCIÓN


Se estima que un 7 por ciento de la población general de adolescentes padece este trastorno, que tiene secuelas severas, como deterioros de la atención y memoria que pueden confundirse con un síndrome de déficit atencional en los escolares, informa el neurólogo y especialista en medicina del sueño, doctor Walter Avdaloff. Sus síntomas principales son insomnio, somnolencia y mal funcionamiento social, laboral y académico ocasionados por las dificultades para despertar a las 6 o 7 de la mañana.
En los pacientes con un síndrome severo existe una real incapacidad de levantarse temprano, como lo exigen los horarios de colegios y trabajo.
Es habitual que el trastorno aparezca en escolares y universitarios que previamente han estudiado hasta tarde, varias noches seguidas y en adultos jóvenes que ejercen la misma conducta por razones de trabajo. Del mismo modo, el trasnoche de los fines de semana en diversiones, se constituye en un alto factor de riesgo que puede gatillar la aparición del síndrome.
Estos hábitos irregulares, asociados a las modificaciones en el estilo de vida contemporáneo, competitivo y exigente, alteran nuestro reloj biológico, remarca el doctor Avdaloff. El desajuste de nuestro oscilador interno, coordinador de los ritmos del ciclo sueño-vigilia, temperatura y producción de hormonas, permite el surgimiento de varios trastornos del sueño siendo el más severo este síndrome, pues incapacita a sus víctimas para levantarse temprano. Muchos pacientes cumplen sus obligaciones en estudio y trabajo, pero comienzan a padecer excesiva somnolencia diurna y se quedan dormidos durante sus clases y en el trabajo. Son calificados como flojos e irresponsables por sus superiores en trabajo y estudios. Algunas veces se los cataloga como enfermos mentales. Las consecuencias más graves del síndrome son la incapacidad de los pacientes para cumplir sus funciones sociales y vocacionales. Es común que caigan en severas depresiones o se desmoralicen. Pierden sus trabajos o son expulsados del colegio por continuas faltas y atrasos.
Aunque la causa precisa de esta alteración todavía se desconoce, se sabe que está asociada a un desbalance de los ritmos circadianos, nuestros ciclos naturales internos que se encargan de regular varios procesos psicológicos y biológicos.
Para este síndrome, precisa el doctor Avdaloff, se han diseñado buenos tratamientos que requieren, eso si, de una gran motivación del paciente y la ayuda de la familia con el fin de cambiar su horario de sueño. En los últimos años destaca la terapéutica de la luminoterapia y la prescripción de melatonina, hormona del sueño, que permite regular el ciclo sueño-vigilia.
Es necesario, añade, que los padres tomen conciencia de la importancia de inculcar a sus hijos, desde la más temprana infancia, un horario regular de sueño. Del mismo modo, se requiere diseñar una campaña educativa a nivel de colegios y consultorios de salud que difunda las causas,características y prevención del trastorno. En este sentido la ayuda de los medios de difusión masiva sería de una importancia fundamental.


Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 16k.


LAS TRISTES NOCHES DEL INSOMNE

Las dificultades para iniciar o mantener el sueño se denominan insomnio primario. Esta alteración tiene efectos negativos en la salud. Algunos pacientes no se tratan y el trastorno se convierte en crónico siendo entonces de difícil tratamiento. Se postula que es un desorden neuroquímico o estructural del cerebro que conduce al hiperalerta.
Se estima que alrededor de un 30 por ciento de la población general padece insomnio y otros trastornos del sueño.

La historia de Humberto C. soltero de 32 años demuestra los estragos que causa el insomnio. El inicio de sus problemas de sueño coincidía con su contratación hacia 5 años como programador en computación de una gran empresa del ramo. Desde entonces, tres a cuatro noches por semana era incapaz de conciliar el sueño y no dormía ni una sola pestañada. Se auto definía como persona de sueño muy liviano. Las secuelas de su mal dormir eran severas: falta de concentración y dificultades intelectuales durante su trabajo, en especial al da siguiente de haber experimentado insomnio. Otros síntomas desagradables eran gran desgano durante el día y el hecho de experimentar una extraña desconexión con la realidad. Obviamente, estos síntomas disminuían su rendimiento laboral. El médico general había descartado enfermedades psiquiátricas asociadas a insomnio como una depresión y lo derivó a un especialista en medicina del sueño. Este le prescribió, por un plazo de dos meses un hipnótico de acción corta que debía ingerir sólo las noches en que le era imposible dormir . Luego lo sometió a terapia conductual. Fue entrenado en normas de higiene del sueño, relajación progresiva y técnicas de control respiratorio Humberto fue un alumno dedicado y aprendió estos métodos a la perfección logrando con tenacidad y disciplina, al cabo de seis meses de entrenamiento, superar definitivamente sus problemas de insomnio.

Aún se piensa que no poder dormir, es algo sin importancia, señala el neurólogo y especialista en medicina del sueño doctor Walter Avdaloff. Sin embargo, una gran cantidad de estudios ha demostrado que un par de noches de insomnio desencadenan severas secuelas como gran fatiga diurna, irritabilidad, problemas de atención, mal desempeño escolar, laboral y fallas en la memoria de corto plazo.

Si la falta de sueño se prolonga por más días puede conducir en algunos sujetos a anormalidades de la percepción como alucinaciones. El caso del aviador Charles Lindberg quien durante su vuelo trasatlántico no durmió por varios días y experimentó estas visiones, ilustra este fenómeno. No obstante, en cuanto la persona duerme, se recupera y estos fenómenos desaparecen. Otras secuelas graves producidas por una prolongada privación de sueño son gran irritabilidad, paranoia transitoria y desorientación.
Aunque la patofisiología del insomnio primario es desconocida, comenta el doctor Avdaloff, los hallazgos científicos apuntan a una causa secundaría que podría ser un desorden neuroquímico o estructural del cerebro que afecta a las redes neuronales que controlan el ciclo sueño-vigilia y sus etapas, lo que aún se está investigando.

Estos pacientes, en general, presentan un sueño muy liviano y son fácilmente perturbados por estímulos externos como ruido, fluctuaciones de la temperatura ambiente y ansiedad debida a problemas laborales o familiares. Varios estudios evidencian que esta alteración del sueño puede ser considerada, asimismo, como un desorden de hiperalerta. Por otro lado, se ha observado que un alto porcentaje de estos insomnes muestra una frecuencia metabólica más alta de la normal al compararla con la de sujetos no insomnes .
Es importante, que la población comprenda que "no dormir bien" está indicando la existencia de un trastorno del sueño el cual debe ser tratado oportuna y eficazmente, remarca el doctor Avdaloff. Hoy se cuenta con excelentes tratamientos. En primer lugar están los fármacos hipnóticos que bien administrados y vigilados por el médico permiten superar el insomnio. La terapia conductual es otra herramienta eficaz tanto en el insomnio transitorio como en el crónico. En este momento existen varias técnicas de relajación, entre ellas: meditación, respiración profunda y la relajación progresiva muscular que al ser practicadas en forma constante permiten superar el insomnio.

El éxito de estas técnicas depende eso si de la motivación del paciente. Ciertamente debe dedicarle tiempo a su práctica y ser muy constante. Pero quienes las aprenden y las practican sentirán una gran satisfacción pues no dependerán de algo externo "como el fármaco hipnótico" sino que de ellos mismo, para lograr un buen dormir.
Una tarea importante que todos los colegios privados y públicos deberían asumir, finaliza el doctor Avdaloff, sería inculcar a la población desde la infancia, normas de higiene del sueño. Estas promueven buenos hábitos de vida y previenen en forma efectiva el insomnio y otros trastornos del sueño.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 15k.


DOLENCIA DEL SIGLO XXI.
SINDROME DE LA FASE RETARDADA DEL SUEÑO

El estilo de vida moderno está generando nuevas enfermedades que reflejan una de las exigencias de la sociedad de 24 horas: dormir pocas horas para cumplir con trabajo , estudios y las infaltables diversiones

Un 7 por ciento de la población general de adolescentes padece el síndrome de la fase retardada del sueño, una nueva dolencia con secuelas severas como deterioros de la atención y memoria, insomnio, somnolencia y mal funcionamiento social, laboral y académico, ocasionados por la incapacidad de levantarse temprano como lo exige la sociedad.

Aunque la existencia de los "buhos" -individuos llamados así por comenzar sus actividades pasado el medio día prolongándolas hasta alta horas de la madrugada-se conoce desde tiempos remotos, no fue hasta los años '70 que la medicina del sueño catalogó esta conducta como un trastorno del sueño, caracterizado por la incapacidad crónica y biológica para funcionar de acuerdo al horario del medio ambiente y el exigido por la sociedad. Hoy se ha comprobado que esta alteración, estimada congénita, puede aparecer en personas predispuestas debido a hábitos de sueño-vigilia desordenados, en especial el hecho de permanecer levantadas hasta muy tarde.

El trastorno comienza de súbito en la adolescencia y lo presentan tanto escolares como universitarios que previamente han estudiado hasta tarde varias noches seguidas. En los profesionales jóvenes que hacen lo mismo por razones de trabajo o en quienes trasnochan habitualmente todos los fines de semana por asistir a fiestas y discotecas.

Esta conducta ejercida en forma habitual, asociada a los cambios de estilo de vida competitivos y exigentes, alteran nuestro reloj biológico, oscilador interno que coordina los ritmos del ciclo sueño-vigilia, temperatura y producción de hormonas. Con el desajuste del reloj aparecen diversos trastornos del sueño,informa el doctor Walter Avdaloff, neurólogo y especialista en medicina del sueño. Se considera como el más severo al síndrome de la fase retardada del sueño cuyas principales víctimas son adolescentes y adultos jóvenes que se vuelven incapaces de levantarse temprano. Al intentarlo para cumplir con sus obligaciones laborales o académicas, empiezan a padecer de excesiva somnolencia diurna quedándose dormidos en clases o en su trabajo.En general la familia, jefes y profesores los catalogan de flojos, irresponsables y hasta de enfermos mentales. Las consecuencias son la interrupción del las funciones sociales y vocacionales del paciente. Es común que hagan depresiones severas o se desmoralicen. Muchos jóvenes son despedidos de sus trabajos o expulsados del colegio por sus continuos atrasos y fallas."

La alteración es de inicio gradual y progresivo y cubre un lapso de 2 a 3 años. Su causa es aún desconocida, pero se sabe que está asociada a un desequilibro de los ciclos naturales internos denominados ritmos circadianos, encargados de regular una serie de procesos biológicos y psicológicos.

Existen buenos tratamientos pero se requiere de una gran motivación del paciente y el apoyo de su familia para cambiar su esquema de horario de sueño. Además el tratamiento utiliza cronoterapia y técnicas conductuales. Las terapias de avanzada incluyen el empleo de melatonina y luminoterapia.

La alta prevalencia del síndrome podría modificarse, remarca el doctor Avdaloff, con una buena campaña educativa en los medios de comunicación que dé a conocer las causas y características del trastorno y la forma de prevenirlo en adolescentes y adultos jóvenes.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 13k.


Libro "MEDICINA DEL SUEÑO. Fundamentos Científicos y Aspectos Clínicos".' Editorial Mediterráneo 2000.- (260 páginas).

Autor: Profesor Dr. Walter Avdaloff Valencia. Profesor Adjunto, Departamento de Psiquiatría, Facultad de Ciencias Médicas. Universidad de Santiago-de Chile.
Director del Instituto de Diagnóstico Cerebral (NEURODIAGNOS).

"Medicina de¡ Sueño" es el primer texto de estudio científico en español editado en Chile sobre medicina del sueño, nueva especialidad médica desarrollada en los últimos 25 años. Su objetivo fundamental son médicos, otros profesionales de la salud y estudiantes de medicina, no obstante su estilo claro, ameno y conciso permitirá su lectura a los legos en medicina con interés en aumentar su cultura en esta área de las ciencias.


Dormimos un tercio de nuestras vidas pero aún no se ha incorporado totalmente en la cultura de masas la importancia de dormir bien para mantener una buena salud. Se ignora, además, que el sueño y la vigilia son estados estrechamente interconectados son las caras de una misma moneda- y que los trastornos que surgen en uno de estos estados repercuten en el otro.

Para los padres de niños pequeños "Medicina del sueño" puede ser de gran utilidad ya que describe los desórdenes más comunes y frecuentes del sueño infantil.

Los últimos hallazgos señalan que las perturbaciones del sueño, en especial aquellas que producen disminución del sueño paradójico (cuando soñamos) se asocian a alteraciones en la fijación de la memoria reciente y también a severas somnolencias diurnas, a las que se culpa de un alto porcentaje de accidentes del trabajo y del tránsito.

Miles de personas muestran alteraciones respiratorias cuando duermen. Estas apneas del sueño provocan frecuentes despertares, somnolencia diurna y otros trastornos. El síndrome de Apnea/Hipoapnea del sueño ha sido el desorden del sueño más estudiado en los últimos años por su gravedad y complicaciones como hipertensión y enfermedades cerebro vasculares, entre otras.
Muchas de las enfermedades del sueño pueden ser mortales de no ser tratadas oportuna y eficazmente. Es necesario por tanto, que los médicos las manejen adecuadamente y que el público general se entere de su severidad e importancia.

La medicina del sueño abarca un gran número de alteraciones, muchas de ellas asociadas a otras especialidades como la cardiología. broncopulmonar, endocrinología, neurología y psiquiatría. Un gran número de enfermedades de estas áreas de la medicina, se asocia con trastornos del sueño por lo cual es importante que el público general y los médicos adquieran conocimientos de estas asociaciones. Por ejemplo, existe una estrecha conexión entre infarto al miocardio y ciclos circadianos. Todas son explicadas en el libro "Medicina del Sueño", lo cual permitirá a los clínicos una visión más amplia sobre el tema de los desórdenes del sueño clasificados y, realizar por ende, un tratamiento integral de los mismos.

En cuanto a los principales destinatarios de "Medicina del Sueño", médicos y estudiantes de medicina, la opinión del Dr. Martín Cordero, Profesor de Psiquiatría de la Facultad de Ciencias médicas- Universidad de Santiago de Chile y autor del prefacio de libro, es decidora:
" Un texto sobresaliente para la formación de estudiantes y médicos becados pues entrega una base bien documentada para la comprensión de los problemas del sueño... Este abarcador texto es recomendable para los médicos de atención primaria quienes se encuentran frecuentemente envueltos en el diagnóstico y tratamiento de problemas del sueño y necesitan algo más profundo que aquello que puedan encontrar en los textos generales".

Por último, los periodistas especializados en ciencia y salud pueden sacar un gran provecho de este libro. Si desean investigar sobre algún trastorno del sueño específico, además de los textos explicatorios encontrarán una amplia bibliografía que les permitirá desarrollar reportajes bien documentados y precisos sobre las dolencias clasificadas por la medicina del sueño en los últimos 25 años.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.


FICHA TECNICA

Libro "MEDICINA DEL SUEÑO. Fundamentos Científicos y Aspectos Clínicos". EDITORIAL MEDITERRÁNEO 2000.

AUTOR: profesor Dr. Walter Avdaloff Valencia. Profesor Adjunto Departamento de Psiquiatría, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad de Santiago de Chile.
Director de¡ Instituto de Diagnóstico Cerebral, NEURODIAGNOS.

MEDICINA DEL SUEÑO es un texto de estudio para médicos, otros profesionales de la salud y estudiantes de medicina. Su estilo claro y conciso permite su lectura a los legos en medicina interesados en aumentar su cultura médica.

El texto consta de 260 páginas. El prefacio fue escrito por el profesor Dr. Martín Cordero, Profesor de Psiquiatría. Facultad de Ciencias Médicas-Universidad de Santiago de Chile. Jefe de Servicio de Psiquiatría y Salud Mental, Hospital San Borja-Arriarán.

El libro consta de 260 páginas. Está dividido en cuatro partes. La primera parte corresponde a Fundamentos Científicos de la Medicina del Sueño. Esta parte incluye cuatro capítulos l. Medicina del Sueño. Una historia reciente. 2. Estudio científico de los sueños. 3. La evolución del sueño en las distintas etapas de la vida. 4. Clasificación de los desórdenes del sueño.

La segunda parte corresponde a la Clínica de los Trastornos del Sueño e incluye desde el capítulo 5 al 7. El capítulo 5 incluye las distintas clases de Insomnio (de corto plazo, primario, de causas médicas, de causas psiquiátricas y su tratamiento.
El capítulo 6 trata de las Hipersomnias. -Narcolepsia, Hipersomnia ldiopática, las asociadas a condiciones médicas y el Síndrome de Apnea/Hipoapnea Obstructiva.
El capítulo 7 incluye las Parasomnias- Desórdenes del Alerta, Desórdenes de Transición del estado sueño-vigilia Parasomnias asociadas con sueño REM y otras parasomnias.

La tercera parte trata de los Ritmos Circadianos que incluye los capítulos 8 al 10. El capítulo 8 trata de la cronobiología, eje del tiempo. El capítulo 9 los Trastornos del sueño crónicos asociados a ritmos circadianos y el 10 Ritmos biológicos y ciclo luz-oscuridad.

La cuarta parte trata los trastornos del Sueño en la infancia e incluye los capítulos 11 y 12. El capítulo 11 explica los insomnios e hipersomnias de la infancia. El 12 los trastornos respiratorios del sueño infantil.

Cada capítulo incluye una extensa y moderna bibliografía la que ocupa desde las páginas 219 a la 249. El glosario de los términos de la medicina del sueño define cada uno de los términos utilizados en el texto. El Índice de Temas ocupa las páginas 255 a la 260.

Volver menú

Donwload PC archivo word 27k.


SÍNDROME DEL SUEÑO INSUFICIENTE.
DESORDEN DE NUESTRO TIEMPO.

En 1983 se reportó la primera serie de pacientes que padecían este síndrome cuyo síntoma principal era una excesiva somnolencia diurna. El desorden se presentaba cuando el individuo, en forma persistente, no dormía lo suficiente lo que repercutía en su etapa de vigilia, impidiendo un buen desempeño académico y laboral.
Lo insólito de este desorden, catalogado desde los '90 en la clasificación internacional, se centra en que el paciente en forma voluntaria duerme muy pocas horas. Son personas que desempeñan dos o más trabajos simultáneamente, con el fin de obtener un mejor status económico, o trabajan y estudian una carrera. Se observa asimismo, el síndrome en las mujeres separadas que mantienen solas una familia y deben hacerse cargo por completo de las tareas domésticas de su hogar y de la educación de sus hijos.


UN CASO CLÍNICO


El caso de Francisco M. ingeniero de 38 años ilustra claramente las causas y los síntomas del síndrome. Al comenzar la recesión en nuestro país, la empresa para la cual trabajaba enfrentó problemas económicos y canceló su contrato de jornada completa ofreciéndole otro por media jornada. Casado y con tres hijos en buenos colegios, Francisco aceptó y a la vez buscó otros horizontes laborales para la media jornada libre. Creó una pequeña empresa con un colega, que actuaba sólo de socio capitalista, y tuvieron la suerte de hacerse de varios clientes. Esto le obligó a trabajar un promedio de 14 a 15 horas diarias, para obtener el monto original que ganaba con su jornada completa y solventar así los gastos de dividendo de su casa y colegiatura de sus hijos.
La falta de sueño y descanso pronto hicieron efecto. Se quedó dormido al volante una noche que volvía a casa. Por fortuna, alcanzó a frenar pero el pavimento resbaladizo lo hizo estrellarse contra un gran árbol. Salió ileso del choque pero con su auto en muy malas condiciones. Por otra parte, todos los días se quedaba dormido, alrededor de las 5 de la tarde, sentado en su escritorio. Los contratos de obras comenzaron a apilarse lo que provocó discusiones y problemas con su socio.
Consultó al médico general quien lo derivó a un especialista en medicina del sueño. Ante la historia clínica, el médico sospechó de un síndrome de sueño insuficiente. Con el fin de descartar narcolepsia e hipersomnia idiopática cuyo síntoma crucial es la somnolencia diurna, le realizó una polisomnografía y el test de latencias múltiples del sueño, ratificando de este modo el diagnóstico de sueño insuficiente.


MAL DE TRABAJÓLICOS Y DE TIEMPOS RECESIVOS


Como es un trastorno muy nuevo, no hay datos globales sobre su incidencia. Se desconoce su prevalencia en la población general de los Estados Unidos, pero el síndrome es diagnosticado en un 2 por ciento de los pacientes que acuden a las clínicas de sueño de ese país. En 1996 en una medición realizada en Suiza se detectó una prevalencia de un 12 por ciento en la población general. Una encuesta representativa efectuada en Finlandia arrojó como resultado que en ese país un 9 por ciento de la población presentaba el síndrome, informa el neurólogo y especialista en medicina del sueño doctor Walter Avdaloff. En Chile, en los últimos años se han detectado varios casos, aunque desconocemos las cifras exactas de prevalencia.
El perfil del paciente arroja un rasgo común. En su mayoría son varones. Circunstancias socioeconómicas negativas los obligan a trabajar más horas para ganar el dinero suficiente para mantener sus hogares. De este modo factores externos de necesidad centrada en la sobrevivencia y algunas veces en el trabajolismo los llevan a restringir sus horas de sueño. Sin embargo, estos pacientes no reconocen su restricción del sueño y que podría existir la posibilidad de regularizar sus patrones de sueño si lo desean. Por otro lado, están aquellos que deben trabajar y estudiar. Asimismo, en algunas profesiones y actividades laborales como salud, comunicaciones, periodismo, trabajadores de supermercados y malls se restringen las horas de sueño por jornadas laborales muy extensas y por el tiempo consumido por las largas distancias entre el lugar del trabajo y el hogar. En estos casos estas personas no tienen posibilidades concretas de modificar sus patrones de sueño.
La etiología del síndrome, explica el doctor Avdaloff, es puramente conductual. No existen procesos patológicos que causen insomnio y la secuela de somnolencia diurna. Asimismo, hay otros síntomas como fatiga, debilidad muscular, dificultades de concentración, dolores de cabeza y falta de motivación. Existen riesgos de complicaciones severas en el área cardiovascular, alzas de presión arterial y frecuencia cardiaca debidas a la acumulación de la falta de sueño.
No se recomienda la prescripción de drogas estimulantes y el tratamiento es de tipo conductual. Se debe instruir al paciente en reglas de higiene del sueño y adecuarle un horario para que duerma una cantidad de horas suficiente en el período de 24 horas. Si duerme poco en la noche, puede establecerse una siesta diaria. Con estas sencillas medidas la somnolencia diurna y sus riesgos de complicaciones cardíacas y de accidentes vehiculares y laborales desaparecerán en unas semanas. Sin embargo, hay casos extremos en que existe una gran necesidad económica de tal forma que no se obtiene la esencial colaboración del paciente para alterar el extenso horario de trabajo que se ha impuesto.
Tal vez, reflexiona el doctor Avdaloff este sea un tema del área de la Salud Pública que debería establecer medidas y programas en épocas de recesión para ayudar a las personas que deben trabajar en exceso en desmedro de su salud. Si el período de trabajo excesivo que roba al sueño es largo, aparecen -como indiqué- otros riesgos como males cardíacos e hipertensión que en muchas ocasiones pueden conducir a la muerte.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 25k.


EL INSOMNIO CUESTA BILLONES

Por años la medicina consideró al insomnio como un trastorno menor, casi sin importancia, comparado con otras enfermedades. Se estimaban como quejas exageradas las molestias y sufrimientos que padecían los insomnes, debido a la falta de sueño. Hasta fines de la década de los 80', no se le prestó a este gran padecimiento denominado insomnio crónico, el interés médico que merecía. Por fortuna, nació la especialidad de la medicina del sueño que ha mostrado grandes avances en sus investigaciones y con sus hallazgos científicos ha demostrado, con precisión, que el insomnio es un severo problema de salud. Este trastorno del sueño no sólo afecta la calidad de vida y el rendimiento laboral de sus víctimas, los conduce además, a un alto riesgo de padecer accidentes de tránsito y laborales. Hoy, se le otorga el primer lugar entre las alteraciones del sueño y sus consecuencias sociales y económicas han sido investigadas a fondo. En 1995 se realizó un estudio sobre prevalencia y costo económico del insomnio en la atención primaria de los Estados Unidos, estableciendo que los insomnes perdían 2.2 días laborales por trimestre. En el mismo período trimestral su actividad diaria se mostraba limitada durante 7 días a causa de no poder dormir bien. El Dr. Thomas Roth del "Centro de Investigación de Desórdenes del Sueño" del hospital Henry Ford de Michigan publicó en la revista Sleep (Nº 19-8-1996) su estudio "Consecuencias Económicas y Sociales de los Trastornos del Sueño" donde señalaba que en los Estados Unidos alrededor de un 10 por ciento de la población padecía de insomnio severo o crónico.Calculaba que los costos de esta alteración del sueño bordeaban entre los 30 a 35 billones de dólares anuales, no incluyendo esta cifra, los posibles gastos relacionados con aumento de la mortalidad por accidentes catastróficos, fracasos académicos y pérdida de oportunidades de obtener un buen trabajo por problemas de sueño. "En Chile, como en todo el mundo, comenta el neurólogo y especialista en medicina del sueño, doctor Walter Avdaloff, los costos relacionados con el insomnio son muy altos. Lamentablemente ,en nuestro país no tenemos estudios científicos como los publicados en los Estados Unidos y otros países desarrollados. Sin embargo, se estima que alrededor de un tercio de la población adulta del país padece diversos tipos de insomnios. Es importante-remarca- que el público tome conciencia de que la falta de sueño es un severo problema de salud y si padecen alteraciones del dormir por más de un mes, las cuales interfieran con el desempeño laboral o académico, deben consultar al médico. Los problemas de insomnio se combaten muchas veces sólo con educación e información masiva. El insomnio no es una enfermedad, salvo algunas excepciones, sino el síntoma de que existe un trastorno en la etapa del sueño.Se puede presentar como dificultades para quedarse dormido(insomnio de conciliación) y/o problemas para mantener un sueño regular(frecuentes despertares en la noche). Hay insomnio transitorio debido a tensión y estrés e insomnio de corto plazo por estrés laboral, peleas matrimoniales y otros problemas que el individuo, al superarlos, retorna al sueño normal. El insomnio crónico es el más grave. Es una alteración severa que puede degradar la vida de una persona. Algunas veces, ciertos medicamentos de uso común como pastillas para adelgazar, fármacos para el asma y los anti-gripales provocan insomnio u otras dificultades para dormir. Lo importante es estar "alerta" a los problemas del sueño. Están indicando que la salud puede estar deteriorándose. Si se prolongan en el tiempo se debe consultar al médico.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 14k.


EL DRAMA DEL PANICO NOCTURNO

-En Chile un 25 por ciento de la población general padece algún tipo de desorden psiquiátrico. Muchas de estas alteraciones se relacionan con trastornos del sueño. Recientes investigaciones apuntan como causa importante de insomnio crónico a los ataques de pánico nocturno.

Para Hector A., profesional, casado, de 35 años la llegada del atardecer significaba un verdadero drama. Le aterrorizaba dormirse pues, una a dos veces al mes, en medio de la noche despertaba sofocado, con el corazón disparado, dolores intensos al pecho y una extraña sensación de irrealidad. Estos ataques le ocurrían desde que tenía 20 años. Posteriormente y especialmente, después de su boda (se había casado a los 28 años) se habían hecho más frecuentes. A los 22 años consulto a un médico quien le recetó tranquilizantes que disminuyeron las frecuencias de los episodios. Ahora, habían reaparecido mucho más intensos, lo que preocupaba sobremanera a Elisa, su esposa.
Además, Hector se había vuelto insomne pues evitaba dormirse por temor a tener un ataque. En el último tiempo solicitaba a su mujer que lo observará dormir y que lo despertara a la menor señal de intranquilidad. Así, las noches se volvieron insoportables para el matrimonio por su insomnio tenaz.
Acudieron a una clínica del sueño, donde lo sometieron a Polisomnografía y se le diagnosticó desorden de pánico con ataques nocturnos que eran los causantes principales del insomnio. Se inicio un tratamiento con antidepresivos, tranquilizantes y terapia cognitiva-conductual, el cual resultó eficaz pues los ataques desaparecieron y el matrimonio volvió a vivir noches normales y plácidas.

El caso de Hector es bastante frecuente, afirma el neurólogo y especialista en medicina del sueño doctor Walter Avdaloff. Alrededor de un 8 por ciento de la población general padece desórdenes de pánico. De este porcentaje un 65 por ciento de los pacientes muestra un historial de ataques de pánico nocturnos y entre un 30 a un 45 por ciento de ellos, episodios repetidos de los mismos durante toda su vida.
Los ataques de pánico nocturnos se caracterizan por un despertar abrupto al que siguen una tremenda sensación de miedo, palpitaciones, respiración entrecortada, dolores al pecho, sensación de irrealidad y bochornos. Los síntomas de estos eventos nocturnos son similares a los ataques de pánico diurnos, tanto en su duración (entre 2 a 8 minutos) y severidad. Sin embargo la disnea (dificultad respiratoria) es más común en los nocturnos. Por estas razones, los enfermos reportan una alta prevalencia de insomnio y de privación crónica del sueño lo que deteriora aún más su salud.

Por otra parte, quienes padecen esta alteración desarrollan, en forma secundaria, ansiedad anticipatoria y conductas de evitación (acostarse muy tarde, por ejemplo) muy parecidas a las desarrolladas por pacientes agorafóbicos con ataques de pánico diurnos. Un alto porcentaje evita dormir y su privación de sueño crónica empeora la ansiedad. Como evitan acostarse intentan dormir sentados, mirando la televisión o solicitan a cónyuges y familiares que los observen dormir.

El tratamiento da muy buenos resultados. Se centra en el bloqueo del ataque de pánico y en eliminar los miedos secundarios y las conductas de evitación, como la fobia al sueño o a dormir, señala el doctor Avdaloff.

Habitualmente se trata el cuadro con antidepresivos tricíclicos y con fármacos benzodiazepínicos. La psicoterapia cognitiva conductual hace desaparecer las conductas evitativas del paciente, como negarse a dormir Por último, son muy útiles las normas de higiene del sueño, como respetar el horario de acostarse y levantarse y en especial, evitar la ingesta de cafeína y bebidas cola.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 14k.


CURIOSIDADES
"Sueño y Ovnis"

PARÁLISIS DEL SUEÑO
TERROR AL AMANECER

-Recientes investigaciones efectuadas en Estados Unidos muestran que un 16 por ciento de la población general reporta al menos un evento de parálisis del sueño en su vida. Otras mediciones, realizadas en el mundo desarrollado, revelan que 2 de cada 100 personas experimenta un episodio, una vez al mes.

Quienes han padecido un ataque de parálisis del sueño lo describen como un evento realmente terrorífico. El trastorno ha inspirado a gran cantidad de escritores de los siglos XIX y XX. En la novela Moby Dick de Melville, un personaje lo padece y la trama de un Entierro Prematuro de Edgard Allan Poe gira en torno a la parálisis del sueño.

La cantante norteamericana Sheryl Crow en 1996 en una entrevista concedida a la revista "Rolling Stone" relató el intenso miedo que sintió cuando despertó un día con el cuerpo paralizado. "Estaba despierta, escuchaba, pero no podía mover ni un dedo ni hablar. Sentí un terror inmenso, mi corazón se disparó y comencé a transpirar helado. Creí que estaba muerta"
.
La parálisis del sueño es, en estos momentos, un trastorno estudiado extensamente por la medicina del sueño. La Universidad de Stanford en los Estados Unidos ha abierto varias líneas de investigación, entre ellas una que relaciona el fenómeno a variables medioambientales geomagnéticas. Se ha observado una mayor incidencia de estos episodios y de sueños muy vívidos, asociados a las disminuciones e incrementos de la actividad geomagnética de la Tierra.

Por otra parte,en Norteamérica, los científicos postulan la hipótesis de la parálisis del sueño para explicar las abducciones por supuestas naves extraterrestres que dicen experimentar millones de personas en Canada y Estados Unidos. Este desorden que ocurre con frecuencia al despertar por la mañana está asociado a ciertas irregularidades de la etapa de sueño REM ( lapsos de movimientos rápidos de los ojos que marcan los ensueños) y suele ser acompañado por alucinaciones aterradoras.

En la Universidad de Waterloo de Ontario, Canadá los investigadores Cheyne, Rueffer y Newby Clark han realizado un estudio sobre estas experiencias alucinatorias que acompañan a la parálisis la que puede ocurrir, asimismo, al iniciar el sueño. Los fenómenos alucinatorios como sentir la presencia de seres extraños en la habitación, presiones en el pecho, sofocación, experiencias de flotar fuera del cuerpo y de ser examinado por estos entes sobrenaturales pueden explicarse, dicen estos científicos, por un estado de hipervigilancia del cerebro acompañado de una hiperpolarización de las motoneuronas. Examinaron, además,comparativamente las narraciones sobre las características de la parálisis en un gran número de culturas del mundo. Descubrieron que todas ellas coinciden en un punto: seres extraños visitan el dormitorio cuando el paciente experimenta un episodio de parálisis de su cuerpo.
Sin embargo, es más común que la parálisis no vaya acompañada de alucinaciones, lo que no significa que de todas maneras sea una experiencia aterradora, señala el neurólogo y especialista en medicina del sueño doctor Walter Avdaloff. Estos episodios, al repetirse con frecuencia pueden desencadenar en el paciente cuadros de ansiedad y depresión.

UN CASO CLÍNICO


La experiencia de Ana C. secretaria de 28 años, demuestra que el trastorno considerado benigno, conduce en ciertos casos a complicaciones, como ansiedad extrema y a un constante miedo a morir durante el episodio.
En el caso de Ana los eventos comenzaron poco después de empezar a trabajar en una gran empresa. Sus ansias de desempeñarse bien la hacían sentirse muy tensa y estresada. Para ganar más dinero y ayudar a su familia, aceptó trabajar horas extras. Se acostaba muy tarde y levantaba muy temprano y por tanto dormía menos de sus 8 horas habituales.

Fue en la época del sobre tiempo cuando se iniciaron los episodios de parálisis que la aterrorizaron. Despertaba y le era imposible moverse. Intentaba gritar y no podía. Sentía que se ahogaba, como que algo o alguien le oprimía el pecho. hasta que al intentar mover los ojos, despertaba transpirando frío y aterrorizada.

Acudió a un psiquiatra quien diagnosticó un fenómeno histérico y la sometió a psicoterapia por varios meses, sin resultados. Sospechando un desorden del sueño la derivó a un especialista.

Ana, a estas alturas, padecía de ansiedad extrema y de una depresión leve. Se le realizó una polisomnografía nocturna diagnosticándosele parálisis del sueño aislada. Se inició un tratamiento con antidepresivos tricíclicos , pues estos fármacos suprimen las etapas de sueño REM (las ensoñaciones) a los cuales está asociado el desorden. Al cabo de seis meses, los episodios desaparecieron, lo mismo que el cuadro ansioso-depresivo. Ana, hoy ya no teme al terror del amanecer, la parálisis del sueño.

TRES TIPOS DE EVENTOS


La parálisis del sueño es uno de los síntomas cardinales de la narcolepsia, una condición neurológica en la cual la persona padece de sueño incontrolable. Existen, asimismo, una parálisis familiar y otra de tipo aislado. En esta última los episodios ocurren al despertar en la mañana, en cambio en la asociada a narcolepsia y en la de tipo familiar son más frecuentes al iniciar el sueño en la noche.
La de tipo familiar se transmite genéticamente con un rasgo dominante ligado al cromosoma X y es más frecuente en las mujeres.
La de tipo aislada, como la que padecía Ana puede ocurrir por hábitos de sueño irregulares, falta excesiva de sueño, un horario desordenado para levantarse y acostarse, agotamiento y por un gran estrés psicológico y físico, remarca el doctor Avdaloff. Un factor predisponente es dormir en posición supina (de espaldas).

Los rasgos terroríficos, se centran en el estar despierto y tener conciencia del medio ambiente, pero ser incapaz de mover el cuerpo, hablar y mover los ojos. Cuando el paciente intenta gritar o moverse, su pareja por ejemplo percibe los gritos como débiles quejidos y sus movimientos como muecas que se hacen en sueños.
El terror se hace más intenso cuando la parálisis se asocia a alucinaciones.
En general, el episodio dura un minuto o un poco más, desaparece espontáneamente o cuando el paciente realiza movimientos oculares vigorosos. Se estima que ocurre esta parálisis por una disociación prominente entre percepción o nivel de conciencia (la mente está despierta) pero la función somática motora se encuentra paralizada naturalmente al inicio del sueño REM en la primera mitad de la noche o en los períodos de ensueños previos al despertar, en la mañana. Los pacientes no presentan anormalidades neurológicas, pero se sospecha de la existencia de algunas disfunciones neuroquímicas en los mecanismos de las neuronas que controlan la parálisis normal motora durante REM.

UN TRASTORNO FRECUENTE


La parálisis del sueño aislada es más común en la adolescencia y en los adultos jóvenes. En mediciones realizadas en Japón, China, Nigeria y entre la población negra de Norteamérica, la parálisis aislada ocurre entre una a tres veces en el transcurso de la vida en un 40 por ciento de personas normales. Un 20 a un 40 por ciento de los pacientes con narcolepsia la muestran como síntoma ( la incidencia de la narcolepsia es de un 0.03 por ciento a un 0.16 por ciento de la población general).

De acuerdo a un estudio realizado por alumnos de post-grado de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile, en el Servicio de Salud Metropolitano Central, informa el doctor Avdaloff, la incidencia de parálisis del sueño en esta muestra fue de un 3 por ciento.

En un estudio publicado en 1999 en la revista "Neurology" realizado por los investigadores norteamericanos Ohayon, Guilleminault y otros con muestras de población en Alemania e Italia se estableció que un 6.2 por ciento de los sujetos había experimentado al menos una vez en su vida un episodio de parálisis del sueño. Un 12 por ciento de este grupo tuvo el primer evento en su niñez. Un 0.8 por ciento de la muestra informó un episodio mensual. De estos un 30 por ciento tenía alucinaciones. Se constató ,asimismo, una relación estrecha entre la ingesta de fármacos ansiolíticos y la ocurrencia de episodios.

Otros estudios han constatado una asociación del trastorno con otras afecciones y desórdenes. La investigadora japonesa Yasuo Hishiwaka señala que la parálisis del sueño aislada tiende a ocurrir durante la exacerbación aguda de la esquizofrenia, en la neurosis de combate severa, en el desorden de estrés post-traumático y en el síndrome del jet lag que padecen los viajeros por el cambio rápido de los husos o zonas horarias. Se ha descubierto, además, que el 16 por ciento de las personas con parálisis aislada padece también de desórdenes de pánico.
De acuerdo a datos preliminares de una investigación que realiza en la actualidad el doctor Jorge Conesa, asociado a la Universidad de Stanford, y extraídos de una encuesta pública en su página web de internet sugieren que un 16 por ciento de la población general experimenta parálisis del sueño aislada al menos una vez en su vida. Conesa ha descubierto, además, otros factores desencadenantes como emociones muy intensas, ya sean positivas o negativas. Enamorarse profundamente y hasta el matrimonio pueden gatillar episodios.

El doctor Max Hirshkowitz del Centro de Desórdenes del Sueño de Houston, Texas afirma que muchos casos de supuestas abducciones por alienígenas reportadas por millones de norteamericanos las que motivan una gran preocupación entre las autoridades de salud pública, pueden ser fácilmente explicadas como episodios de parálisis del sueño. Según Hirshkowitz las descripciones de un elevado número de reportes de abducciones calzan con episodios de parálisis de sueño asociada a alucinaciones. En el pasado el contenido de estas alucinaciones se refería a visitas de espíritus o almas en pena de difuntos que se sentaban sobre el pecho del paciente y luego lo conducían a la fuerza a otras dimensiones. En nuestra era de la informática y de los Archivos Secretos X, estos antiguos fantasmas alucinatorios se han metamorfoseado en terroríficos raptores extraterrestres.

Instituto del Sueño, NEURODIAGNOS.

Volver menú

Donwload PC archivo word 20k.